PARRAL CAMPEÓN; BODA DE ALEX BOBADILLA HOY AQUÍ
ALTA Y ADENRO
Por Jaime E. Rey
Recobremos la respiración. Por fin hubo acuerdo entre los niños de pantalón largo y jugaron el sexto partido los ultra finalistas Mineros y Algodoneros.
Como se esperaba, bueno, no sé si todos lo esperaban, pero yo sí, ganó Mineros, 3-1, en lo que debió ser, no lo vi, un gran juego que mucho redimió el maltrecho honor del torneo estatal.
Este año nuestro máximo evento deportivo se llamó “Chihuahua Vive”. Y vaya que vive, pero con el Jesús en la boca. Y así nos tuvieron esperando la decisión de cuando jugar los dos posibles juegos restantes.
Los jueguitos pudieron evitarse con adecuada planeación. Estamos en el aniversario 201 de la independencia y el grito ha sido parte de las celebraciones desde que, según dicen, Maximiliano era emperador.
Hace años que las series finales pueden alargarse a siete juegos, no había porque ignorar los posibles conflictos con las festividades patrias.
Hasta hace poco Pérez Cualquiera perdonó los pecados de nuestro beisbol y lo readmitió a su Femebe. El premio por sufrir a ese déspota es participar en un campeonato nacional que en la mayoría de los años ha sido más birria que el platillo favorito del estado natal de PC, Jalisco.
Pocos sabíamos que podía haber conflicto con ese evento que inició hoy en California Sur. En la era espacial no es gran problema viajar de un lado del país a otro. Con el campeonato estatal concluido a tiempo, los 14 integrantes de la selección con posibles apuros, siete de Parral y siete de Delicias, creo que arribaron frescos a Tijuana.
Pero con un rol de juegos concluido a última hora, jamás hubo apuro. Tocó a Dorados uno de los pichones tipo Soles de Ojinaga (Zacatecas) que abundan en ese torneo. No sé cuantos juegos haya ganado Zacatecas en la historia de ese campeonato pero, si son más de dos me caería de sorpresa.
Son pocos los estados beisboleros que quedan en el país y son menos los que ven con interés ese campeonato. PC hace muy mal con permitir que profesionales compitan con amateurs auténticos.
Recuerdo un año en el que se celebró aquí el campeonato. Le tocaron a Camargo dos juegos de Dorados, contra Zacatecas y Durango. Los nuestros ganaron ambos con ventajas de más de 40 carreras.
Después me tope con el entrenador de Zacatecas y pregunté porque seguían aquí, días después de su eliminación. “Por qué los peloteros no quieren irse. Dicen que aquí comen mejor que nunca”, dijo.
“Pero si dices que sólo les dan arroz y frijoles”, respondí. “Sí pero a llenar. Tú sabes, panza llena, corazón contento,” dijo con cierto orgullo.
Eso aquí no es cierto. Aquí se les sirve carne y se les aloja cómodamente. Es en los estados del Sur donde peor se les trata a los seleccionados. Pero en el norte no todo es como debería de ser.
Recuerdo un año el deplorable hotel de Topo Chico asignado a Dorados y lo corriente de los trofeos entregados. Fue el año en que Dorados protestó un triple conectado con un bat agujerado en la punta. Al palo le faltaban por lo menos 350 gramos y era indiscutiblemente ilegal.
La protesta no procedió porque PC nunca nos ha querido. Si readmitió a Dorados en su farsa preferida es porque sin ellos simplemente no hay taquilla en ningún juego.
Lo mejor inicia el martes cuando Dorados enfrente a Baja California, no dicen de cual polo, Norte o Sur. Los nuestros van armados para ganar. Posibles sorpresas dependen de cuantos cachirules alinearán los regios y los cachanillas.
BODA DE ALEX BOBADILLA
Mi pelotero favorito ya tendrá umpire en casa. Hoy a las 17:45 en el templo del Sagrado Corazón, de nuestra capital, contrae nupcias con Perla, una bella chihuahuense.
Estoy contento porque los novios hacen una bonita pareja, se llevan bien, hay decencia y evidente amor. Pero estoy algo triste.
Alejandro es mi pelotero favorito tanto por su indiscutible calidad en la tercera base, como por la gran clase de persona que es.
Su familia es un orgullo para el pueblo beisbolero, gente de calidad. Preguntarán. ¿Entonces, por qué está triste el viejo?
Para que conozcan la clase de gente de la que estoy escribiendo. Estoy triste porque Alejando me gustaba para yerno. De esa clase de joven es mi pelotero favorito.
Estaré con ustedes, Alex, para darte un abrazo, desearte a ti y a Perla la mejor de las suertes y para convivir con tu familia.
