¿HAY EN CAMARGO QUIEN PREFIERA PERDER DINERO?

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ALTA Y ADENTRO

Por Jaime E. Rey

La estufa caliente del beisbol estatal nunca se apaga y ahora en Camargo está ardiente como nunca.

El estatal siempre sufre de rumores, sospechas, escepticismo. No creo que un sólo patronato camarguense haya escapado la crítica, en casos severa, de la afición. Es raro que las críticas pasen de rumores o que se haga algo formal.

Poco ha sido oficial sin resultados drásticos. Diríamos que ha sido lo normal en pueblo chico e infierno grande. En este ambiente y esta pasión beisbolera ni el patronato de los hermanos Sáenz Flores se salvó de críticas en el 2004, cuando ganaron el único campeonato de Mazorqueros.

Ayer lunes en Camargo el patronato de Mazorqueros debió rendir cuentas al municipio. La reunión no se llevó a cabo porque el patronato alegó no tener listo su informe. Hoy el presidente municipal, Arturo Zubía, esperaba el informe.

De rumores se ha pasado a acusaciones formales, con implicaciones legales. Como en todo caso de este tipo el patronato es, previo a un juicio formal o un careo como el programado para ayer, sólo presunto culpable de infinidad de cargos.

El municipio se ha puesto en precaria situación. Tiene el derecho a formular cargos o demandas y el deber de comprobar. El patronato puede disputar y comprobar que no ha cometido las violaciones que se le imputan. El beneficio de la duda puede, en un ambiente subjetivo, favorecer a quien da beisbol al pueblo.

Algunos aficionados ven como un ataque al beisbol el hecho de que se niegue el uso del Estadio Alonso Ronquillo a un equipo que participará en la Liga Mayor de la Laguna. Para muchos no hay conexión entre el estatal y el novel proyecto.

Atacar a un deporte popular es peligroso. La simpatía siempre está con algo visto por muchos como sacrosanto. Así se digan las peores cosas de sus administradores, la gente defiende, no a ellos, al beisbol.

Desconfiamos de toda autoridad. No ha habido una ni remotamente tan popular como el beisbol. El beisbol estatal sobrevive, a pesar de todos los pesares, porque es popular y en Camargo su sobrevivencia es esencial.

La ciudad tiene pocas diversiones, no hay cine, boliche ni otras actividades populares en poblaciones grandes. El beisbol no sólo ofrece esparcimiento, beneficia una economía precaria. Directamente proporciona empleos y estimula actividad comercial importante.

La actual administración exige cuentas claras. Eso es algo que debió ser la norma cada año. En esto hay diferencias de opinión. Unos dicen que el municipio no tiene derecho a cuestionar la operación de los patronatos. Otros dicen que sí lo tiene pero limitado.

Sin favorecer a un bando u otro creo que en relaciones gobierno-empresas debe de haber transparencia. ¿Cuál es y ha sido el compromiso entre ambos bandos?

¿Qué obligaciones hay en el uso del estadio, propiedad del pueblo? ¿Quién paga qué? ¿Con qué limitaciones o compromisos se otorga el apoyo económico? ¿Qué impuestos aplican y cuales están exentos? El ciudadano común nada de esto sabe.

El presidente municipal está en su derecho de exigir cuentas claras y administrar las propiedades de la ciudadanía según su criterio. El es el administrador de los bienes del pueblo. Legalmente puede prestar o no prestar inmuebles. Para eso se le eligió.

Pero tiene el deber de mantenerse dentro de los límites fijados por las leyes. No puede abusar de los deberes de su oficina. Pero tampoco puede ignorarlos simplemente por la popularidad de algún proyecto. Él también debe rendir cuentas.

Inevitable, como siempre lo es, algunos han politizado el problema. Presidente panista, patronato priista. Si esa diferencia es la manzana de la discordia la cosa está pero de lo que parece.

El apoyo económico y demás concesiones, así sean limitados o mínimos en relación con el costo de operación, implica obligación del patronato a rendir cuentas, no veo que haya de otra.

Espero, y el señor Zubía me expresó el mismo sentimiento, que el informe que se prepara aclare la situación y se pueda seguir trabajando con cordialidad y objetivos favorables.

El patronato no debe crear más sospechas posponiendo la resolución. Entre más pronto cumpla con lo que se le pide mejor para todos.

Existe algo curiosos: todo patronato se ha quejado de perder dinero en el estatal. Sabemos que el torneo regional es gran pérdida de fondos, pero admitiendo eso y, las ahora, pobres asistencias, ¿cómo es que año con año todos se mueren por entrar a la pira de sacrificios?

¿Hay quien goce perder dinero?