MAYOR IMPULSO A CAMPAÑA PRO DISCAPACITADOS

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LA JIRIBILLA

Por Jaime E. Rey

La campaña para aplicar sin excepciones la ley que protege de abuso los estacionamientos para discapacitados no será flor de un día ni de varios días. Será permanente con estratégicas sorpresas para los abusones.

El viernes pasado se pasaron volantes y se le dio extensa publicidad a una campaña que produjo varias multas por el más popular de los abusos al débil. El susto no duró mucho y tanto ayer como hoy se repetían los abusos con la frecuencia acostumbrada. Pero llamadas de protesta a vialidad por gentes afectadas produjeron merecidas multas.

Es claro que vialidad no tiene el personal para monitorear permanentemente todos los estacionamientos de la ciudad. Pero tampoco es necesario.

Por ejemplo, la aduana gringa no revisa extensamente todos los coches que pasan rumbo a El Paso. Generalmente se pasa con demora pero sin molestias excesivas. Pero, siempre hay el temor de que sin previo aviso nos echen los perros, metan instrumentos en el tanque de gasolina, pesen el coche, usen rayos equis y hagan una minuciosa inspección.

El peligro de que los perros bien entrenados para detectar contrabandos descubran algo ilegal alarma a culpables e inocentes. Como en el ajedrez, el temor a lo imprevisto, la sorpresa y el suspenso son más efectivos que la jugada misma. La estrategia será igual con vialidad, podrá no ver un agente en el estacionamiento de un comercio, confiarse, estacionarse ilegalmente y a la salida encontrarse con infracción de casi tres mil pesos.

Mañana viernes se llevará a cabo un más extenso trabajo de publicidad, con volantes cobertura de televisión y la participación de otros medios informativos.

El objetivo es que todos se den cuenta de la seriedad con que Vialidad está tomando este problema. Nadie podrá decir, “yo siempre me he estacionado aquí. ¿Como iba a saber que era acreedor a una fuerte multa? Yo tengo problemas con mis piernas. Esto es injusto”.

Si alguien tiene autentica discapacidad que le impide libre movimiento y circulación sin ayuda externa, lo más fácil es solicitar el permiso para estacionarse en esos espacios. Es absolutamente necesario un legítimo comprobante de discapacidad otorgado por clínica o doctor bien acreditados.

Discapacidades temporales o no obtener el permiso por decidía lo pueden salvar de la multa si un juez o un oficial de vialidad considera que debe de perdonarla, pero estar discapacitado, o fingir estarlo, sin el permiso correspondiente no permite al agente perdonar la infracción.

Los abundantes espacios y otras atenciones a los discapacitados harían ejemplar a nuestra ciudad. Pero los visitantes, necesiten o no un espacio especial, viéndolos llenos de coches sin permiso, algunos hasta sin placas, se van con la impresión de que somos salvajes, gente sin respeto. Las malas impresiones son fáciles y las primeras cuentan mucho.

Hay en la ciudad y el estado suficientes espacios especiales y el respetarlos da la impresión de una mejor calidad de vida. Somos gente hospitalaria y buena, pero tenemos demasiados abusones irrespetuosos. Debemos nosotros los ciudadanos ayudar a las autoridades. Si vemos a alguien estacionarse ilegalmente, señalarle con cortesía que está mal y puede ser multado es un servicio para él y para el discapacitado.

Acepto que tengo un interés personal en que se aplique la ley. Pero hay una gran población que no tiene la tribuna que yo gozo, ni manera de defender sus derechos y que por años ha sido ignorada y hasta ninguneada, lucho por ellos. Tengo discapacidad, y se lo debo a mi padre quien sufriendo con una sola pierna y con doloroso prótesis no gozó de privilegios.

El problema no es sólo nuestro. En todo el país lo sufren. Igual en Estados Unidos. En Europa son más estrictos y el problema es menor en los países que no tienen sabor latino. La medida de Vialidad debe enorgullecernos y merece apoyo. Se está dando un paso necesario en estos días de violencia y abusos, creando una imagen sana.

Como dije en anterior columna, el problema de obesidad es tan severo y más común en el país que el de las discapacidades. Si usted está excedido de peso necesita ejercicio y si pelea los lugares cercanos a la puerta para no caminar le falta amor propio, autoestima.

Es fácil ser baquetón y abusivo. En Houston un individuo solicitó permiso de estacionamiento especial por discapacidad. ¿Su problema? Perdió una mano en una guerra. Las discapacidades no son chistosas ni perdonan. Por decencia y economía, no sea abusivo. Piense. La necesidad ajena puede ser la suya mañana.