NOSOTROS SUFRIREMOS MAS EL PROBLEMA GRINGO

jaime rey nuevo

LA JIRIBILLA

Por Jaime E. Rey

Tiemblo cada que habla Ernesto Cordero. Dice que la economía Mexicana está preparada para resistir el efecto que la economía americana y su reclasificación de crédito de AAA a AA ha tenido en los mercados del mundo no nos afecta.

Nuestra bolsa de valores perdió hoy 6.05, uno de los mayores en el desplome de todas las bolsas mundiales, pero aquí no pasará nada, nos dicen. El mundo sufrirá pero nosotros no. Estamos blindados, sólidos como un roble, nos dicen para evitar pánico.

Yo preferiría que estuviéramos como el sauz que resiste tempestades sin romperse. No opone resistencia, resbala todos los golpes, inclinándose sin orgullosamente intentar ponerse macho donde no puede.

Lo que nos dice Cordero y demás economistas es un placebo, no medicina sólida que calme un nerviosismo bien justificado. Cordero está como quien chifla de miedo al cruzar un panteón en noche oscura. Si el panorama económico del mundo es nebuloso el nuestro es de un negro color piano.

Pero olvidémonos de bolsas de valores, que pocos de nosotros tenemos dinero para jugar en ese ambiente. Pero Carlos Slim no es el único mexicano bailando en la reata. Nuestros ultra millonarios tienen más bienes afuera que en México. Lo que nos dolerá más no es la reacción mundial, serán las reacciones de EEUU ante sus problemas.

Es obvio que aumentar el tope de deuda no soluciona nada si no se aumentan los impuestos y se crean más empleos. Ya sabemos que no se aumentarán los impuestos. Se buscan maneras de crear empleos. ¿Y para quienes y como crearlos? Hay una propuesta de ley lógica y buena para los residentes legales de EEUU, así sea demasiado cruel para nosotros y nuestros indocumentados.

La ley “E-Verify” identifica inmediatamente a quienes están trabajando ilegalmente en el país y a quienes solicitan empleo. El programa usado y su base de datos son efectivos en el 99.5% de los casos. Si se aprueba su uso obligatorio por todos los empleadores “salvará” millones de empleos para los ciudadanos legales.

El programa, inventado en 1996, checa la existencia y legalidad de los tarjetas del seguro social. Estas tarjetas son esenciales para obtener empleo. Tarjetas falsas se obtienen fácilmente, pero ya no será posible usarlas sin ser detectadas y se aumentaran los castigos a empleadores y trabajadores por su uso.

Tanto los empleadores como el público aprueban la ley que exigirá el uso del programa por todo empleador. Los agricultores son los únicos que se oponen a la ley. Alegan que dependen de indocumentados para el 70% de sus cosechas.

El pueblo americano no se opondría a un programa de empleo temporal tipo bracero ya que pocos desean dedicarse al duro y mal pagado (para ellos) trabajo en el campo.

Los hoteles y restaurantes son ricas fuentes de trabajo para indocumentados pero entrevistas en San Antonio, Texas, y otras ciudades con grandes poblaciones de indocumentados, favorecen la aprobación y extensa aplicación de la ley.

Antes de gritar racismo hay que ver objetivamente la situación. Se dice que la caridad por la casa propia empieza y ninguna economía en ninguna parte del mundo sostiene la fuga de miles de millones de dólares en remesas a todo el mundo sin colapsar. Lo enviado a México es la mayor parte de esa fuga.

Los americanos están sufriendo económicamente y les desespera el desempleo entre ellos. Más estados están aprobando leyes anti inmigrantes. Hasta hoy han sido tolerantes de programas dañinos a la educación de sus hijos, como lo bilingües, del empobrecimiento de los servicios médicos populares, por lo que culpan a los inmigrantes, que han invadido sus comunidades.

Ya se manifiestan cansados de apretarse el cinturón, de sufrir crisis económicas cada vez más severas, la última ha sido peor que la del 2008.

La pobre economía se debe a la ineptitud de sus políticos, los empleos y los indocumentados llenan los menos atractivos.

Pero a ellos se les culpa por todo el desempleo. Igual se les culpará si hay recortes de programas populacheros creados para obtener votos, no para aliviar pobrezas.

Sin entrar en pánico debemos exigir pruebas a los mentirosos, como Cordero, de que estamos blindados de toda crisis económica. Si no se han creado empleos suficientes para quienes tienen años desocupados aquí, o para los obligados a emigrar, ¿cómo crearán miles o millones cuando regresen los compatriotas?

Sin empleos allá, regresaran como se fueron, “jodidos. ¿Qué blindaje los detendrá?

La economía gringa ya no es el santo a quien encomendarse.