POR FIN EXIGEN NOS RESPETEN Y SE PONGAN EN NUESTROS ZAPATOS

JAIME REY COLUMNISTA INDEPENDIENTE

LA JIRIBILLA

Por Jaime E. Rey

Excelente medida anti violencia al débil es “No te pongas en mi lugar, ponte en mis zapatos.” Medida que debe preservar los estacionamientos azules para quienes los necesitan y tienen derecho humano y legal a ellos.

Si usted está perfectamente sano, viril y fuerte y usa un cajón de estacionamiento para discapacitados, usted es cobarde e indiferente abusón del débil y tan violento como el que no tiene piedad y hiere por placer.

Si usted es obeso en necesidad de ejercicio e insiste en ganarle a un inválido su estacionamiento, sólo para quedar cerca de la puerta del establecimiento que visitará, además de todo lo ya dicho es usted un imbécil.

Todo tipo de crueldad es violencia y robarle el espacio designado para hacerle más fácil el traficar a una persona que batalla y sufre para moverse con muletas o en silla de ruedas obligándolo a estacionarse donde usted debió hacerlo, lejos de su objetivo, es crueldad y debe castigarse.

La medida es excelente y nunca es tarde, pero debió desde su inicio exigirse el respeto y aplicación a la ley, que permite multas de casi tres mil pesos por transgresión. La campaña, con volantes y basta publicidad es encomiable y debe ser efectiva pero, ¿Cuánto durará sin que regrese la apatía que ha predominado?

En anterior columna señalé que un día del mes de diciembre pasado en menos de una hora multaron a varios violadores en el estacionamiento Soriana Fuentes Mares. Dije a los agentes estas violaciones son la regla a diario y aumentan en días de verdura.

“Aquí y en los estacionamientos del resto de los supermercados del área en una hora diaria sacarían la nómina mensual de todo el departamento de vialidad”. Todos los espacios más cercanos a los negocios de esas plazas comerciales se llenan de abusones diariamente. Los agentes se mostraron entusiastas pero…

No volví a ver qué multarán a alguien hasta el viernes, el día que inició la campaña. ¿Sucederá lo mismo dentro de unos días? ¿Se olvidarán los agentes de su deber sin importarles cumplirlo?

Relaté al encargado de defender los derechos del discapacitado que varios agentes acostumbran sentarse en su moto en alguna sombra del estacionamiento y ver sin inmutarse como entran y salen de los cajones quienes no tienen derecho a ellos.

El señor, quien ya es amigo y hace su trabajo con maestría en silla de ruedas, me dijo llámame al 070 cuando veas violaciones. Respondí, “mi hermano a la hora del día que sea si visitan esos estacionamientos encontraran violaciones”.

Esa plática fue en junio como un mes después de la publicación de mi primera columna de protesta y por fin llegó la respuesta. No creo haber influido mucho en la decisión tomada pero el plantar una buena idea siempre es buena idea.

Yo sufro de artritis inflamatorio reumatoide y tengo necesidad y el permiso para usar los estacionamientos que defiendo. En días batallo para bajarme de la cama y necesito bastón para poder caminar si caer. Otros días necesito bastón y ayuda de mi “luz de abril”, mi esposa, para circular en casa.

Otros días me basto sólo. En esos días no uso el privilegio al que tengo derecho, pero en días he preferido no bajarme del carro porque no podría caminar lejos a donde voy y todos los estacionamientos están ocupados por gentes sanas.

Olvidémonos de la corrección política. Llamar invidente a un ciego no le da vista, tampoco decir que tenemos capacidades diferentes nos quita lo jodidos a quienes estamos discapacitados.

Las limitaciones no son cosa de juego. Creo que hay gentes que obtuvieron el permiso correspondiente con mentiras, pero generalmente la discapacidad es legítima. Debe respetarse el esfuerzo de quienes sufren para poder trabajar, para llevar todas sus actividades y para simplemente moverse lo mejor que pueden.

Para garantizar completa aplicación de la ley, ¿por qué no dar a los guardias de seguridad de los centros comerciales el derecho a infraccionar a los violadores?

En Estados Unidos hay ciudades donde el discapacitado escribe infracciones y las turna a la autoridad. O se pagan, o el violador recibe una visita en la madrugada y completa su sueño en la cárcel.

En Camargo hay un OXO, creo el único en el país, sin un sólo espacio para discapacitados. La ley está ahí y debe aplicar a todos. Todo establecimiento que lo requiera debe ser obligado a crear estos espacios. Que la campaña sea tan seria y permanente como el problema.