ALTA Y ADENTRO
Por Jaime E. Rey
Como a los marcianos, a otros extraterrestres, y al resto de nuestro mundo, me mata el suspenso:
¿Qué pasó o no pasó con el escándalo de Camargo? El informe del patronato se le entregó a la presidencia la semana pasada pero, en típica forma, a la prensa del estado no llega noticia.
Yo sé, como lo sabe la población de mi tierra, que Dago Aldana como jefe de deportes es problema más que suficiente para mandar todo al diablo. Pero el suspenso no debe terminar ahí.
El hombre sabe tanto de deportes como yo sé de neurocirugía. Es de dos caras, no tiene ni sabe algo de cortesía, miente y ofende sin necesidad. ¿Pero que tanto ha contribuido al problema del beisbol?
En el año de inauguración del Salón de la Fama, un viernes bajó de lo más alto de la tribuna a primera fila del Gran Estadio, en juego de Dorados LMB, para asegurarme que sería entronizado como periodista.
La noche siguiente repitió lo que fue una farsa. Para el lunes me dijeron que ni siquiera contemplaba darme ese honor. Eso lo pasé como algo que quizás llegaría en otros años, pero ni sudé ni me acongojé.
Lo que me encorajinó, como a todo camarguense que lo supo, fue la mala jugada que le hizo a doña Alicia, viuda de Elías Daw. A ella se le citó a ceremonia de entronización de Elías, merecido honor póstumo. La señora, digna de todo respeto y de pobre salud, a duras penas, con ayuda de su hija, Marcela, cumplió con la cita.
El mal educado, Aldana, no cumplió. Aclaro que tanto Elías, como yo ni promovimos el honor ni lo necesitamos. Es un honor ser miembro de ese recinto, claro está, pero no me hace falta. Conozco mis logros. Si no se consideran suficientes moriré en paz, como murió Elías.
De ser nombrado para el honor, con ese mal jefe de deportes, lo declinaría.
He ahí que el problema Mazorqueros-municipio se llama Dagoberto Aldana.
Según dicen, Arturo Zubía, prometió ayuda al proyecto, Liga Mayor de la Laguna, encabezado por Chava Heppo. Heppo y Héctor Sagarnaga, miembros del patronato, han estado en pugna con Aldana.
En venganza, Aldana, dicen, politizó todo proyecto, cambió la mente de Zubía, creó el problema del patronato y que se le negara el estadio y camión al nuevo equipo.
Aldana es empleado del municipio. Su puesto no es de elección. No sé que le deba el PAN, pero ya tiene sus años indebidamente pegado a la teta municipal. La afición y el deporte no le deben nada y para lo único que votarían es para que lo boten del puesto.
Hay compromisos, algunos explicables otros no. Pero, todo compromiso contraído por los administradores de los bienes públicos debe ser transparente.
¿Qué reveló el informe del patronato? ¿Qué aceptó o que condenó Zubía? ¿Hubo culpables de lo que se dijo y se insinuó en el escándalo creado? ¿Hay puros inocentes? ¿Se cree que el público y los medios somos inocentes y creemos que las acusaciones fueron parte de la estufa caliente?
Urge una conferencia de prensa con ambos bandos aclarando las cosas. Creo que con hacer el informe parte del derecho a la información el patronato cumplió, pero a medias.
Por lo pronto, el patronato analiza proyectos para ganar los 300 mil pesos que adeuda. Se piensa en un baile u otro evento popular. No se habla de ahorcar a Dago, aunque eso sería popular.
Se debe dinero a los peloteros. Se teme que si por primera ocasión en su historia, Mazorqueros no cumple con su nómina será difícil atraer peloteros en el futuro.
Pero no hablan de los problemas creados por los peloteros. De los 12 de la empedada, de las mariposillas entrando y saliendo de la casa que se les asignó. ¿Se olvido la supuesta mentada de madre al manager? Se portan como si nada malo hay en su beisbol.
¿Sabe usted lo que un equipo sub-17 significa en un beisbol fuerte? ¿Lo que significan, “estamos estructurando un equipo joven? ¿Tenemos un movimiento juvenil, desarrollando peloteros para el futuro?
Todo lo que dicen es retórica para justificar una nomina pobre, tacaña. ¿Cuándo alguien en Camargo se ha interesado en gastar para desarrollar peloteros? ¿Cómo lo harían ahora? No tienen instructores competentes.
Lo dicho durante el escándalo podemos echarlo en saco roto. El beisbol en Camargo no es transparente ni pobre y entre más oscuro, menos pobre.